“VIAJE DE SUAVIDAD INTERNA”
Un
nuevo día lluvioso. Este día lo inicie
con un poco de moral, lo que me permite iniciar la actividad más dispuesta con
la sensibilidad musical y con el acompañamiento de la voz agradable de
Guadalupe, lo que hace que uno descanse, se conecte y vibre en cada recorrido o
viaje. Soy muy importante eso lo tengo
bien claro, tengo una misión y muchas personas esperan de mi, de mi afecto, de
mi responsabilidad, de mi amistad. Hay
que darse a los demás sin
amillaramientos, para recibir o sentir la sensación o satisfacción de ser como
es.
Mi
viaje se inicia con mi suavidad interna por ello el nombre del relato. 5 minutos de regalo para cada uno, para
sentirse, para amarse, para acariciarse internamente. Ahora puede uno sentirse bien o mal,
dependiendo de las angustias, regaños con que lleguemos, sin pensar que tenemos
que contactarnos con los niños, las niñas, los compañeros, los padres, los
directivos y demás personas de la comunidad.
El
corazón esta pidiendo atención, el hombre reprime más el corazón que las
mujeres. Hay que aprender a aceptar la
parte masculina que tenemos, hay que
conocerla, hay que asumirla para aprovecharme del entorno, identificarme
con la música, tener persistencia.
La
metodología es la base de lo que estamos trabajando, seguimos un patrón a veces
muy de antaño, hay que innovar, contagiarnos de esa cultura, en este caso, el
proyecto de Micromundos.
Hacia
las 4:30 PM cuando ya han transcurrido varias horas de trabajo, de reflexión, de compartir el trabajo, el
viaje, cada día que termina ha sucedido algo interesante.
Estoy
un poco desconcertada cuando tenía que ir a recoger mi corazón, de pronto no
recordé el sitio en donde lo había dejado.
Aprendimos
que hay que poner en práctica las soluciones de un problema, aprender a manejar
la socialización de trabajos o proyectos, entendí un poco más la
expresión: “claramente equivocada y vagamente
en lo cierto”.
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